El gerente y la tecnología

Un gerente está con un paquete de hojas frente a la trituradora de papeles. Se le ve desconcertado, mira por un lado, mira por el otro.

En eso pasa un empleado y muy amablemente le dice:

- ¿Le ayudo?

El gerente contesta muy agradecido:

- Muy amable, me quedó grande la tecnología.

El empleado, muy diligente, toma el paquete de papeles, los coloca en una ranura y se oye el sonido de los papeles cuando se hacen trizas. El empleado le dice al gerente:

- ¿Ve qué fáicl?

y el gerente pregunta:

- ¿Y por dónde salen las copias?

Garantía de gol

- Papá, papá, el entrenador me dijo que soy garantía de gol

- ¡Ése es mi hijo!, ¿atacas por la izquierda o por la derecha?

- Soy portero papá.

A nadie le gusta que lo vean feo

Era un mariconsito que no le gustaba que lo vieran feo, por eso siempre salía bien maquilladito.

Entendiendo la inferencia lógica

Está Felipo que se encuentra en la plaza a Adalberto y le dice.

Felipo: Me he encontrado el otro día a Manolo y que ma enseñado una cosa increible y fantástica que se llama la inferencia lógica.

Adalberto: ¿Y que es eso de la inferencia lógica?

Felipo: Mira te lo voy a explicar con un ejemplo para que entiendas. ¿Tienes pecera en tu casa?

Adalberto: Mmmm, sí.

Felipo: Ajá, entonces, por lógica, a tí te gusta el agua.

Adalberto: Hombre, pues sí.

Felipo: Entonces, por lógica, te gusta ir a la playa.

Adalberto: Es verdad, ¡sí!

Felipo: Y entonces, por lógica, te gustan las mujeres en bikinis y no eres joto.

Adalberto: ¡Hombre, que tienes razón, esto de la inferencia lógica es una cosa increíble!

Otro día, Adalberto se encuentra con José Juan y le dice:

Adalberto: José Juan, el otro día me he encontrado con Felipo que me enseñó una cosa que le enseñó Manolo y que es maravillosa, le llaman inferencia lógica.

José Juan: ¿Inferencia lógica?

Adalberto: Sí, hombre, inferencia lógica. Mira te lo voy a explicar con un ejemplo para que me entiendas.

José Juan: ¡Muy bien!

Adalberto: Mira, ¿tienes pecera en tu casa?

José Juan: Ehh, pues no.

Adalberto: Ajá, entonces, por lógica, eres un marica.