Está Felipo que se encuentra en la plaza a Adalberto y le dice.
Felipo: Me he encontrado el otro día a Manolo y que ma enseñado una cosa increible y fantástica que se llama la inferencia lógica.
Adalberto: ¿Y que es eso de la inferencia lógica?
Felipo: Mira te lo voy a explicar con un ejemplo para que entiendas. ¿Tienes pecera en tu casa?
Adalberto: Mmmm, sí.
Felipo: Ajá, entonces, por lógica, a tí te gusta el agua.
Adalberto: Hombre, pues sí.
Felipo: Entonces, por lógica, te gusta ir a la playa.
Adalberto: Es verdad, ¡sí!
Felipo: Y entonces, por lógica, te gustan las mujeres en bikinis y no eres joto.
Adalberto: ¡Hombre, que tienes razón, esto de la inferencia lógica es una cosa increíble!
Otro día, Adalberto se encuentra con José Juan y le dice:
Adalberto: José Juan, el otro día me he encontrado con Felipo que me enseñó una cosa que le enseñó Manolo y que es maravillosa, le llaman inferencia lógica.
José Juan: ¿Inferencia lógica?
Adalberto: Sí, hombre, inferencia lógica. Mira te lo voy a explicar con un ejemplo para que me entiendas.
José Juan: ¡Muy bien!
Adalberto: Mira, ¿tienes pecera en tu casa?
José Juan: Ehh, pues no.
Adalberto: Ajá, entonces, por lógica, eres un marica.
El cazador y el león
Un cazador le estaba contando sus aventuras en la selva a su compadre.
"Fíjese compadre que yo iba por la selva y como se empezó a poner muy espesa me tuve que ir un poco encorvado. Después se puso más espesa me tuve que ir en cuclillas. Más tarde se puso más tupida y me fui a gatas. Por fin llegué donde ya no había espesura y que me encuentro enfrente de un león."
- "¿Y que pasó después?" le preguntó el compadre.
- "¡Que el león hace prrrffffffffffff!"
- "¡¿Pero cómo, si los leones rugen?!"
- "Es que estaba volteado"
"Fíjese compadre que yo iba por la selva y como se empezó a poner muy espesa me tuve que ir un poco encorvado. Después se puso más espesa me tuve que ir en cuclillas. Más tarde se puso más tupida y me fui a gatas. Por fin llegué donde ya no había espesura y que me encuentro enfrente de un león."
- "¿Y que pasó después?" le preguntó el compadre.
- "¡Que el león hace prrrffffffffffff!"
- "¡¿Pero cómo, si los leones rugen?!"
- "Es que estaba volteado"
La paloma
Estaban Manolo y Felipo caminando por la calle cuando de pronto a Manolo le cae popó (caca, excremento, o como le llamen en el castellano de su región) de paloma.
Se voltea y le pregunta a Felipo:
- Felipo, ¿qué tengo en la cabeza?
- Caca.
- Déjate de chistes y dime qué tengo en la cabeza.
Se voltea y le pregunta a Felipo:
- Felipo, ¿qué tengo en la cabeza?
- Caca.
- Déjate de chistes y dime qué tengo en la cabeza.
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