Ingeniero que va al infierno

Por su honestidad, los ingenieros siempre van al cielo. Pero murió uno y por accidente fue al infierno.

Poco tiempo pasó y el ingeniero se cansó de padecer las miserias del infierno, así que se puso a diseñar y construir mejoras, metodologías, estándares, aire acondicionado, inodoros automaticos, escaleras electricas, redes de comunicaciones con fibra óptica, etc., etc., etc. Y el Ingeniero se convirtió en la adquisición más rentable en millones de años para el infierno...

Un día Dios llamó al Diablo por télefono y, con tono de sospecha, le preguntó:

- ¿Y qué?..... ¿cómo están por allá en el infierno?

- ¡A toda madre!, contestó el diablo.... un ingeniero nos está facilitando la vida, ya hasta correo tengo. Te lo paso: eldiablofeliz@infierno.com

- ¡Esto es un ENORME y GARRAFAL error!, !nunca debió haber llegado ahí un ingeniero, los ingenieros siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto para todos los casos. ¡Me lo mandas inmediatamente!

- ¡Ni loco! - dijo el diablo

- ¡Te demando! - dijo Dios

- ¿Ah sí?, ¿y con qué abogado si todos están aquí?

Comprendiendo a los ingenieros: Ranita sexy

Un ingeniero caminaba un día por la calle, cuando una ranita lo llamó y
le dijo:

- Oye, si me besas, me volveré una hermosa princesa.

El ingeniero se inclinó, tomó la rana y se la metió en el bolsillo. La rana volvió a hablar, y dijo:

- Si me besas para que me vuelva una hermosa princesa, me quedaré contigo durante una semana.

El ingeniero sacó la rana del bolsillo, le sonrió y la volvió a guardar ahí. Entonces la rana gritó:

- Si me besas y me vuelvo una hermosa princesa, me quedaré contigo y haré CUALQUIER COSA que quieras.

Otra vez el ingeniero sacó la rana, le sonrió y la devolvió al bolsillo.

Finalmente la rana preguntó:

- ¿Qué pasa? Te dije que soy una hermosa princesa, que me quedaré contigo por una semana y haré lo que quieras. ¿Por qué no me besas?

El ingeniero dijo:

- Mira, soy un ingeniero. No tengo tiempo para chicas, pero una ranita que hable, ¡eso si que es interesante!