Un viejito se dio cuenta de que su esposa de muchos años no le respondía y supuso que se estaba quedando sorda.
Llamó a su doctor y sacó un turno para que le hicieran un chequeo del oído. El doctor le dijo que podría atenderla en dos semanas, y que mientras tanto el esposo podría hacerle una prueba sencilla e informal para poder darle al médico una idea de la magnitud del problema.
- Esto es lo que quiero que haga. Empiece como a 40 pies de distancia de ella y háblele en voz normal, a ver si lo oye. Si no, acérquese sucesivamente hasta que le conteste.
Esa noche ella está en la cocina preparando la cena, y él está en la sala y piensa que es la oportunidad para probar, le dice:
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?
Al no escuchar respuesta, él se acerca más:
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?
Nuevamente, sin respuesta. Se para detrás de ella:
- Mi amor, ¿qué hay de cenar?
Ella se da vuelta y le grita:
- ¡Ya te dije 3 veces que CEREAL carajo!